Hace unos días terminé de ver la primera temporada de True Blood, que por cierto creo que empieza luego por HBO, y déjenme decirles que la serie está buenísima. Es que el college está filete. Imagínense un mundo donde los vampiros existen, de hecho hasta se legisla con respecto a ellos. A esto agréguenle los textos de Allan Ball (American Beauty, Six Feet Under) y unas actuaciones perfectas que ya están siendo premiadas por nominaciones al Golden Glove.
La cosa es fácil. Allan Ball tomó el texto "Dead until dark" de Charlaine Harris y comenzó a hacer lo suyo. Presentó su idea a HBO, costó que la tomaran en cuenta (no todos fueron fanáticos de Buffy) pero después de un tiempo comenzó la producción de True Blood. La heroína es Sookie (Anna Pequin) quien lee las mentes y ups, se enamora de un vampiro. El vampiro es Bill Compton (Stephen Moyer) y ups, se enamora de una mortal que lee mentes, es la virgen suelta del pueblo y la mesera de Merlotte’s cuyo dueño es Sam Merlotte (Sam Trammell). Y aquí comienza todo.
Humor negro. Los textos de Ball. Vampiros y engendros extraños. Buenas actuaciones. Intrigas y sexo muucho sexo son los ingredientes perfectos de True Blood la nueva serie de HBO que gracias a internet devoré pedazo a pedazo y ahora espero la segunda temporada como un chupasangre espera a su víctima.